Los préstamos personales son una de las formas de financiación más populares. Estos se conceden a través de las entidades financieras tradicionales y cuentan con la ventaja de que requieren menos requisitos que otras formas de financiación como los préstamos hipotecarios, además de no ser necesario justificar su uso. Otra de sus ventajas es la flexibilidad en los plazos y en los importes, ya que pueden adaptarse a distintas necesidades, desde pequeñas reformas hasta la compra de un vehículo o la cobertura de gastos imprevistos. ¿Ahora bien, cuáles son los requisitos para obtener un préstamo personal? ¿Y los intereses? ¿Realmente te conviene? ¡Sigue leyendo para conocer más a fondo las características de estos préstamos!
Requisitos para obtener un préstamo personal
Los préstamos personales son una de las formas de financiación más utilizadas por quienes necesitan liquidez para gastos concretos como reformas, viajes, estudios o la compra de un vehículo. A diferencia de los préstamos hipotecarios, no requieren una garantía real sobre un bien, lo que los convierte en una opción más accesible y flexible. Eso sí, para solicitar un préstamo personal, las entidades financieras suelen exigir una serie de requisitos relacionados con la solvencia y la capacidad de pago del solicitante. El primero y más importante es contar con ingresos estables y demostrables, procedentes de una nómina, pensión o actividad profesional. También se suele requerir presentar documentación identificativa (DNI o NIE), una cuenta bancaria y, en algunos casos, justificantes de los gastos o deudas actuales.
Además, las entidades revisan el historial crediticio del cliente. Estar incluido en un fichero de morosidad, como ASNEF o RAI, puede ser motivo de denegación, ya que indica impagos previos. No obstante, algunas financieras privadas ofrecen productos específicos para estos casos, aunque con intereses más elevados. El importe máximo que puede solicitarse y las condiciones del préstamo (plazo, tipo de interés o comisiones) dependerán de la política interna de cada entidad y del perfil de riesgo del solicitante. En general, cuanto mayor sea la estabilidad económica del cliente, más favorables serán las condiciones que podrá obtener.
A qué interés están los préstamos personales en la actualidad
El tipo de interés de los préstamos personales puede variar significativamente en función de la entidad, el plazo de devolución, el importe solicitado y el perfil del cliente. En la actualidad, los tipos de interés medios en España se sitúan entre el 7% y el 11% TIN (Tipo de Interés Nominal), aunque pueden ser más bajos si el solicitante tiene buena solvencia o si se trata de un cliente habitual del banco. Ahora bien, si nos basamos en el TAE (Tasa Anual Equivalente), que incluye todas las comisiones y gastos asociados, entonces el interés final puede rondar entre el 8% y el 14% (es importante fijarse en la TAE, ya que refleja el coste real del préstamo a lo largo del tiempo).
Ten en cuenta, así mismo, que los bancos tradicionales suelen ofrecer mejores condiciones a cambio de vinculación: domiciliar la nómina, contratar un seguro o mantener una determinada actividad financiera. Por el contrario, los préstamos personales de entidades online o fintech pueden ser más ágiles en su concesión, pero aplican intereses más elevados y plazos más cortos. En los últimos años, el aumento del tipo de interés oficial del Banco Central Europeo ha encarecido la financiación, lo que ha hecho que los préstamos personales sean menos accesibles para ciertos perfiles. Por ello, antes de solicitar uno, conviene comparar diferentes ofertas, calcular el coste total y asegurarse de que la cuota mensual es asumible dentro del presupuesto familiar.
Qué alternativa hay a los préstamos personales
Cuando no se cumplen los requisitos exigidos por las entidades financieras o se necesita liquidez inmediata sin trámites complejos, existen alternativas seguras que permiten obtener dinero de forma rápida y transparente. Y una de las más recomendables es el crédito rápido mediante el empeño de joyas que ofrece CrediMonte, el Monte de Piedad de Fundación Bancaja. Esta entidad, a diferencia de los préstamos personales tradicionales, no requiere avales, nómina ni historial crediticio. El proceso es sencillo: el cliente deposita sus joyas de oro en una de las oficinas de CrediMonte, donde un tasador experto realiza una valoración profesional y gratuita. En función de esa tasación, se establece el importe del crédito, que se entrega al instante en efectivo o en cheque.
Además, el tipo de interés anual que aplica CrediMonte es prácticamente idéntico al de los créditos personales, en concreto, entre el 13% y el 14% en función del valor del préstamo. CrediMonte dispone de distintas oficinas en la ciudad de Valencia, Alicante, Castellón, Murcia y Albacete, cada una cuenta con su apartado correspondiente en la web donde se puede consultar el teléfono y el horario de atención, como vemos en la oficina de Castilla-La Mancha: https://www.credimonte.es/albacete/. Por supuesto, al acudir a ellas los clientes pueden realizar todas las gestiones de manera presencial y recibir asesoramiento personalizado.
Es importante recalcar, por último, que las joyas quedan guardadas con total seguridad durante la vigencia del crédito, y que el cliente puede recuperarlas en cualquier momento al devolver el importe prestado y las comisiones correspondientes. Y, en caso de no poder satisfacer el crédito al vencimiento, CrediMonte ofrece una ventaja significativa: las joyas se incluyen en una subasta pública y, si el valor obtenido supera el importe del crédito y las comisiones pendientes, entonces el cliente puede recibir el remanente económico resultante, sin generar deudas ni intereses adicionales.
















































































